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¿Y este oceanográfico de la ONU por qué no se basa en Las Palmas?

Las contradicciones de la ONU. La FAO apela a España para que le facilite infraestructura de almamenamieto de granos y financie con 75 millones un buque de investigación que opere en África occidental, pero el negocio del mantemiento y control se queda en manos nórdicas. El barco tiene su base en Oslo. Es el buque oceanográfico bajo el pabellón de la ONU y construido en España que explora algunos de los mares menos conocidos del planeta alrededor del continente africano.

El director de Políticas de pesca y acuicultura de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacó que en esta próxima etapa se extenderá su actividad en África, empezando por Marruecos y descendiendo hasta Sudáfrica, para luego subir por la costa oriental.

El nuevo barco ha sido diseñado por una empresa noruega y construido en los Astilleros Gondán (España) con un coste de unos 80 millones de dólares (75 millones de euros). Propiedad de la agencia noruega de cooperación al desarrollo, el buque lleva el nombre del doctor Fridtjof Nansen, un naturalista y diplomático noruego que obtuvo el Premio Nobel de la Paz y desarrolló algunos de los primeros equipos científicos modernos para estudiar el océano.

Este barco es más grande que los anteriores y puede albergar a bordo hasta a 30 científicos, al tiempo que está más avanzado tecnológicamente. Sus equipos incluyen uno de sonar de última generación, un centro de control remoto de vehículos submarinos y un laboratorio de investigación climática en el que intentar reflejar las características del océano del futuro y someter a los organismos para analizar el impacto del cambio climático.

Intenta recoger información de base para poder comparar los cambiosen el medio ambiente. Los mares africanos son uno de los menos estudiados del planeta. Otro de los objetivos, es apoyar la gestión pesquera sostenible de los países recogiendo datos sobre el estado de sus recursos y mejorando sus capacidades técnicas.

Muchos países africanos no tienen barcos oceanográficos ni recursos para hacer las campañas, una falta de infraestructura que complica la gestión basándose en la ciencia. El programa Nansen, ejemplo de cooperación entre Noruega y la FAO durante más de cuatro décadas, también estará marcado en esta nueva fase por el estudio de la contaminación.

Concretamente el buque recoge datos sobre el impacto que tienen en las poblaciones marinas y las pesquerías las exploraciones y explotaciones de petróleo en el mar. Es el único barco de investigación con pabellón de la FAO que le permite poder navegar libremente y sin trabas, obtuvo información sobre los microplásticos en el sur del Océano Índico.

Este tipo de investigación sirve para mejorar la gestión de los países y asegurar que estos reciben los conocimientos y sistemas «para poder manejar sus propios recursos para sus propios intereses». Pasó en Namibia, Angola y Sudáfrica, donde la investigación científica ha contribuido a la «construcción de confianza» tras una relación conflictiva, mientras que Marruecos, Mauritania y Senegal han mejorado la gestión conjunta de la sardina y otras pequeñas especies vulnerables. Avances que se unen a otros en el terreno científico como la evaluación de poblaciones de peces, de las características del océano o del lecho marino.


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