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Vídeo: ¿Pescanova cree que Canarias es una colonia de Utramar?




Los pulpos tienen 6 brazos y 2 patas. Las garrapatas tienen 4 pares de patas. Pescanova ha anunciado el lanzamiento de sus operaciones en el puerto de Las Palmas con cierto desconocimiento de lo mal que sienta en la islas que sean percibidas en la España continental como una fuente extractiva de recursos. Sin mencionar que el primer pulpo criado en cautividad es natural de Tenerife aunque tenga nombre femenino (ver vídeo al final de estas líneas), dado que se generó en el IEO, cuyo dueño es la Armada Española, ha obviado por completo el origen del pulpo criado y que la base de generación estará en el puerto de Las Palmas. La percepción es que lo de Canarias es un mero instrumento industrial. ¿El próximo paso es dirigir las operaciones desde Canarias con mando a distancia y llenar esto de proveedores peninsulares?

El consejero delegado de Pescanova, Ignacio González, se ha olvidado por completo del origen del invento del IEO. Los tataranietos del primer pulpo, Lourditas, (que es canaria, tinerfeña como su primera pareja) ya crecen en los tanques del Pescanova Biomarine Center en Galicia, el primer centro privado de investigación acuícola de España, que fue inaugurado oficialmente esta semana, en un acto al que acudieron desde el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, hasta el propietario de Abanca, Juan Carlos Escotet. Ni un representante de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Gobierno de Canarias o de la Zona Especial de Canarias. Sí, ya se sabe, es previsible: «haremos un acto similar en Las Canarias para vosotros y por todo lo alto». No es eso: digan que el pulpo será canario, como lo son su padre y su madre. Y que se producirá en Canarias.

El concepto de honestidad con el que Pescanova está moviendo el pulpo de acuicultura en Las Palmas es algo extraño dado que Juan Carlos Escotet Rodríguez, su mayor accionista, y estuvo en el puerto de Las Palmas en febrero de 2016 ofreciendo cobertura financiera a las empresas de las isla con Abanca, que tiene en Canarias 8.000 clientes, conoce muy bien Canarias por su nacionalidad venezolana. No haría mal Ignacio González en estudiar el papel del canario Juan Francisco de León en 1749 para frenar en Venezuela a la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. A ver si va a ocurrir que el pulpo que se produzca en la planta de acuicultura del puerto de Las Palmas, que hace obligada por las temperaturas, excelencia en el cuidado del agua y para poder ejecutar el proyecto con Ayudas de Estado en Canarias, va a ser pulpo gallego, como ocurre con el marroquí procedente del Sáhara o Mauritania. La experiencia de Canarias con la industria pesquera gallega o la flota pesquera vasca del atún no es muy grata como para que ahora se venga a convertir a las islas en una colonia extractiva de Ultramar.


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