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Video: cambulloneo y otras miserias en el puerto de Las Palmas tras la II Guerra Mundial




Imagina la miseria que existió que el embarrancamiento del vapor «Teide» en Montevideo en julio de 1944 provocó el agotamiento del stock y dejó a Gran Canaria sin cereales hasta bien entrado agosto. Hubo mucha miseria y el régimen de Franco, el mismo que abogaba por el Imperio de los Reyes Católicos, quitó a las islas lo que Isabel y Fernando dieron a perpetuidad: el REF de Canarias. La II Guerra Mundial acaba en 1945 pero no fue hasta 1946 que acaba el Mando Económico del Ejército de Tierra en la islas, que intentaba poner orden ante la corrupción y pérdida de los principales mercados extranjeros como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. En las islas nunca se ha agradecido al Mando de Canarias su papel de árbitro para paliar aquella crisis derivada de los compañeros de viaje de Franco en la Guerra Civil de 1936 a 1939, el bando perdedor que lideraba Alemania.

Del liderazgo de los puertos en las islas se pasó a la nada cotidiana. «Surge ruralización de la economía, en la escasez de productos básicos, en la extensión de todas las prácticas asociadas con el mercado negro, en la corrupción generalizada, en la incapacidad del sistema de absorber establemente a la fuerza de trabajo excedentaria», sostiene Ricardo A. Guerra Palmero.

El Mando de Canarias del Ejército de Tierra autorizó levantes de mercancías llegadas a los puertos, trató de intervenir en el cambulloneo, aceptó los «sobrantes de gambuza», es decir, mercancías llegadas en los buques que sobraban a sus tripulaciones, «si bien previa oferta de precios y calidades y con la condición de que sus artículos fueren ofrecidos a los consorcios de almacenistas legalmente constituidos», y realizó algunas modificaciones en las Guías de circulación y en las autorizaciones por «Conduce» —por ejemplo, se autorizaba a los particulares a obtener cinco o quince kilos de determinados artículos en los barcos y a transportar de una localidad a otra dichas cantidades de mercancías. Una locura.


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