Telurio y pesca: advierten Marruecos puede desestabilizar Canarias cuando quiera

Proyectos económicos como el puerto de Dakhla Atlantique, frente al puerto de Las Palmas, y Tánger-Med, que compite directamente ​​son factores desestabilizador de los intereses de Canarias. El reciente reconocimiento por parte de Estados Unidos de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental es el último de una serie de éxitos diplomáticos, políticos y económicos del reino de Mohamed VI. Además, el creciente poder político y militar de Marruecos plantea desafíos obvios para los intereses económicos europeos y la integridad territorial de España. Estas son las principales conclusiones del informe Marruecos, el Estrecho de Gibraltar y la amenaza militar a España, publicado por el Instituto de Seguridad y Cultura y redactado por Guillem Colom, Guillermo Pulido y Mario Guillamó.

Los autores del informe explican que Marruecos supo aprovechar la estrategia estadounidense ante Israel para obtener el éxito diplomático a muy bajo costo, porque “Israel y Marruecos mantienen desde hace mucho tiempo profundas relaciones económicas, políticas y de seguridad. Queda por ver cuál sería el costo interno de una normalización oficial de las relaciones de Marruecos con Israel.

El reconocimiento estadounidense también socava la influencia que España y, sobre todo, Francia retienen en el Magreb y refuerza la posición de Estados Unidos como potencia equilibradora a través de su aliado marroquí. En un contexto de debilidad en otros países de la región, autonomía estratégica para Europa y creciente influencia chino-rusa, para Estados Unidos. “Marruecos se está convirtiendo en una apuesta sólida como garante de la seguridad regional y agente de canalización de sus intereses nacionales”.

A nivel diplomático, el reconocimiento estadounidense beneficia y fortalece al reino de Mohamed VI en su disputa con la Unión Europea por la explotación de las aguas del Sáhara, así como la aspiración de Marruecos de extender su plataforma continental a 350 millas náuticas y ampliar su exclusiva economía. entrando en conflicto directo con las aguas de Canarias.

Los intereses económicos de estas aguas van más allá de la pesca, ya que los montes submarinos de Canarias son ricos en metales como el telurio, el cobalto y el plomo. El apoyo estadounidense podría envalentonar a Marruecos frente a sus países vecinos y llevar al reino alauí a «tomar decisiones que socaven unilateralmente la soberanía de otros estados».

En el plano económico, el reconocimiento americano favorece la apertura de nuevos mercados y da un fuerte impulso a la voluntad de liderazgo económico de Marruecos, que ya es la quinta potencia económica de África y una de los “Leones africanos”. El Sáhara forma parte de los planes de desarrollo económico del reino de Marruecos, primero como fuente de exportación, principalmente de fosfatos.

En segundo lugar, es esencial para el principal proyecto de infraestructura de Marruecos, el puerto de Tanger-Med. Como punto final de la red de infraestructura comercial del “Eje Tánger-Dakar”, su éxito y visión de futuro dependen del tránsito libre y seguro de mercancías terrestres a través del Sáhara Occidental. En tercer lugar, El Sáhara tiene importantes implicaciones económicas y geopolíticas debido a la construcción prevista de un gasoducto a través del Sahara que conectará Nigeria, Marruecos y Europa. La conclusión es que, además de suministrar gas a 13 países de África Occidental, este proyecto sacudirá el monopolio del gas de Argelia.

Este último punto es importante en relación con el histórico conflicto entre Marruecos y Argelia y la nueva carrera armamentista entre los dos países. Además de sus ambiciones políticas y económicas, Marruecos aspira a la supremacía militar regional, para lo que ha liderado notablemente desde 2017 un plan quinquenal de rearme de 22.000 millones de dólares con el apoyo de Estados Unidos y Arabia Saudí. Este rearme ha eliminado las principales debilidades militares de Marruecos y ha dotado a sus fuerzas armadas de importantes capacidades avanzadas, que pretenden destronar a Argelia, que no atraviesa su mejor momento, como principal potencia militar regional.

Además de la inestabilidad estratégica que genera esta carrera a corto y medio plazo en el norte de África, a largo plazo, el rearme marroquí podría suponer un reto para las capacidades militares de España. Esto, sumado a proyectos económicos como Tánger-Med, que compite directamente y con importantes ventajas con los puertos de Canarias, ​​y a las ambiciones políticas y territoriales de Marruecos, hace que los intereses económicos y la territorialidad española la integridad podría verse seriamente amenazada en el futuro.