Bocadillo financiero de Naviera Armas: recupera las líneas que cedió a FRS

Naviera Armas Trasmediterránea recuperará a partir de julio las líneas que tiene en manos de la naviera alemana FRS, una de las condiciones que autorizó la la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en la primera fase con compromisos por la compra de Trasmediterránea por parte del grupo Naviera Armas de 2018.

Cuando Armas asumió la posición competitiva de Trasmediterránea en los mercados de transporte marítimo regular de carga rodada y de pasajeros en dos mercados se hizo con la zona Península-Baleares e insular balear, en los que no estaba presente, sin que ello generase cambio sustancial alguno en la estructura competitiva de dichos mercados. Ahora esas líneas estarán operadas por Grimaldi tras el acuerdo de venta que debe autorizar el Gobierno central al ser un sector regulado.

Sin embargo, había una operación que planteaba riesgos para la competencia en los mercados del transporte marítimo regular en tres rutas: las rutas Sur Península-Melilla, Península-Canarias e interinsular canario. Por esta razón, y para lograr la aprobación, Armas ha tenido que presentar ante la CNMC una serie de compromisos.

En las rutas marítimas entre el Sur Península y Melilla, la adquisición por Armas de Trasmediterránea planteaba problemas para la competencia en los tráficos de pasajeros y de mercancías, dado que desaparecía un competidor relevante. Además, Armas y Trasmediterránea eran los únicos operadores que prestaban el servicio de tráfico marítimo de pasajeros (incluida carga rodada o transportada en camiones) entre la Península y Canarias, por lo que la operación suponía la aparición de un monopolio, que afectaría también al tráfico entre islas (interinsular), ya que Trasmediterránea operaba una ruta circular con escala en determinadas islas.

Garantías de competencia

Los compromisos presentados por Armas generó que la naviera FRS comenzase a operar la ruta Motril-Melilla y la ruta circular Huelva-Canarias de servicios de transporte marítimo de pasajeros y carga. Esas rutas las operaba Armas, por lo que la entrada de FRS solventaba los problemas de competencia.

Para garantizar esos compromisos se suscribió contratos de fletamento de 3 años de duración, con otra serie de obligaciones (cesión de uso de amarres, sistema de expedición de billetes, abstención de uso de marca y comunicación a clientes) que permitieran a FRS operar de manera eficaz dichas rutas. Este plazo vence en verano de 2021 a no ser que decidan ambas empresas prorrogar acuerdo por un año más, cosa complicada al hilo de las necesidades de liquidez que tiene Armas Trasmediterránea.

Además, para garantizar la eficacia de estos contratos de fletamento se incluyó cláusulas que les obligaban a informar a la CNMC, y que les impedía modificar dichas condiciones sin una autorización previa. En cuanto al tráfico interinsular canario, la propuesta de compromisos aseguraba entonces la libertad de FRS para que pueda prestar las líneas interinsulares que considere oportuno a través de la línea Huelva-Canarias.