Récord de aumento de conectividad del puerto de Las Palmas

El presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra (PSOE), logró el pasado 2020 aumentar contra todo pronóstico elevar la conectividad en un 3% en línea con los puertos de Valencia y Algeciras. Son datos del Informe del Instituto Universitario de Estudios Marítimos y dados a conocer por Fernando González Laxe, catedrático de Economía y expresidente de la Xunta de Galicia. El puerto de La Luz, en Gran Canaria, logró mantener en 2020 su volumen de actividad y hasta incrementarlo levemente, un 0,08 %, pese a la crisis de la covid-19, paliando en parte los significativos descensos de otros de la provincia, que, en conjunto, cerraron el ejercicio con una bajada del 3,46 %

González Laxe señala que con estas cifras se pone de relieve que «asistimos a un proceso de maritimización activa» y que «destaca que el ritmo de crecimiento del transporte marítimo haya sido superior a la tasa de variación del PIB mundial hasta 2017; para, a continuación, mantener un crecimiento menos intenso, derivado de la incertidumbre provocada por las guerras comerciales entre EE UU y China, y los procesos de fragmentación de la producción que restringieron ciertos flujos comerciales».

El expresidente gallego con el PP apunta en Mundiario que en el mercado canario, es decir, puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, los datos señalan que hay «uno, con tendencia al alza (Las Palmas) y el otro, a la baja (Tenerife), lo que significa una priorización de escalas por parte de las grandes navieras». Agrega que entre las características más relevantes a lo largo del periodo analizado, 2008-2019, «sobresalen el afianzamiento dos rutas comerciales, las correspondientes a la transpacífica y las de sentido Este-Oestes; y, en segundo lugar, que, Asia consolida su hegemonía en el total de los transportes marítimos».

El catedrático de Economía apostilla que el mercado expone que «se acentúa el proceso de contenedorización» hasta el punto que «la cuota de los contenedores representa cada vez más dentro del conjunto del transporte» y que «la globalización significa una multilateralización de los intercambios, una mayor participación de los países en el comercio, y una multiplicación de los lugares de producción y consumo. No cabe duda, que los incrementos de los flujos comerciales favorecen la multiplicación de las escalas portuarias y la consolidación de los esquemas hub & spoke. Y, con ello, la creación de sub-redes que articulan los flujos dominantes»

La globalización supuso una cierta regularidad en lo referente a las frecuencias de las embarcaciones en las rutas asignadas; registra la exclusión de aquellos buques de las rutas en las que están presentes conflictos internacionales; y acelera los fuertes cambios tecnológicos.

Las frecuencias y el número de escalas son un buen indicador de la potencia económica y del rol logístico. No hay duda que alienta el establecimiento de redes mundiales de flujos entre países; reflejando, en consecuencia, la emergencia continúa de nuevos partenaires comerciales. De esta manera, se aprecia un aumento de las escalas en épocas de crecimiento y una aminoración de las mismas en las fases de recesión o de incertidumbre económica.

Vinculados a dichos incrementos de tráficos se impone una racionalización de escalas que se refleja a través de la consolidación de las grandes alianzas marítimas, que refuerzan los lazos más directos entre países, contribuyendo a jerarquizar las redes y aumentando los tamaños de los buques. De esta forma, se densifican las redes marítimas, se centralizan y polarizan en ciertas franjas marítimas, y se impone una racionalización de la las rutas y destinos.

Los problemas derivados de guerras y conflictos suponen un obstáculo para la circulación de las embarcaciones. Los ataques y los actos de piratería, por ejemplo, modifican ciertas rutas y señalan las zonas más peligrosas.

Los avances tecnológicos (derivados del aumento del tamaño de los barcos, de los consecuentes requerimientos técnicos, de la automatización, de la digitalización y del seguimiento de las mercancías, entre otros) contribuyen a desarrollar nuevas estrategias dentro de las empresas. Ejemplo de ello, es la especialización de los tráficos y el desarrollo de los tráficos de transbordo, con lo que se modifica la arquitectura modal de los flujos, no solo en términos físicos, sino también en el ámbito de la información y seguimiento.

La globalización ha permitido la dispersión multipolar y una nueva jerarquía que se traduce en el desplazamiento de los flujos de intercambios internacionales y a una modificación de los centros de gravedad del comercio mundial. El índice de conectividad portuaria revela el nivel de accesibilidad que posee un país en relación a las redes de transporte. Es medido a través de las conexiones marítimas que dispone. De esta manera, se puede considerar como una herramienta básica para conocer los niveles de facilitación comercial y los criterios de disponibilidad de inserción mundial que cuenta un país. Esto es, nos permite evaluar los niveles de integración del país en las redes internacionales de los transportes marítimos de líneas regulares; o, de dicho de otra forma, determina el grado de conexión del país con el mundo a través de las rutas marítimas que enlazan al país.