Pesca: Una canaria, embajadora en Mauritania

Tras el paso del canario Alberto José Navarro González como embajador de España en Rabat, ahora molesto embajador de la Unión Europea en Cuba para las autoridades comunistas, una isleña ocupa desde este martes un alto cargo en la diplomacia española cerca de las islas. La ministra González Laya ha nombrado a la tinerfeña Miriam Álvarez de la Rosa Rodríguez embajadora en Mauritania. También Estados Unidos ha colocado a una mujer al frente de su Embajada en este mercado. Mauritania ha nombrado a una mujer cónsul general en Canarias.

La nueva embajadora en Mauritania, Miriam Álvarez de la Rosa Rodríguez, ingresó en la Carrera Diplomática en 1999. Es licenciada en Derecho por la Universidad de La Laguna (1987-1992) y tiene un máster en Derecho de las Comunidades Europeas en la Universidad Libre de Bruselas. Álvarez de la Rosa ha estado destinada en la Embajada de España en Quito, en la Delegación de España en la OTAN, en la Embajada en Estocolmo así como en la de Rabat y desde agosto de 2020 era consejera en la de Lisboa.

En Madrid, ha ocupado varios puestos en la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores, en el gabinete del Secretario de Estado para la Unión Europea, en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y en la Dirección General de Política Exterior. Con su nombramiento González Laya aumenta la cuota de mujeres al frente de embajadas, uno de sus compromisos. A raíz de la presentación de la ‘Guía de política exterior feminista’ el pasado mes de marzo, González Laya reivindicó que las mujeres suponían el 14 por ciento de los embajadores en 2020 para pasar al 21 por ciento.

El Gobierno se ha fijado como objetivo que sean el 25 por ciento al final de la legislatura. Hasta entonces, la ministra había nombrado a once mujeres como jefas de misión, aunque una de ellas ya era embajadora y cambió de destino. El pasado 22 de junio se sumó a ellas María Elena Gómez Castro como nueva embajadora representante en el Comité Político y de Seguridad del Consejo de la Unión Europea.

Con estos dos nombramientos, además, comienzan a ocuparse la treintena de embajadas para las que González Laya tenía que buscar reemplazo este año. El retraso en estas designaciones había generado malestar entre los diplomáticos, que no entendían la demora, entre otras cosas porque entre las plazas a cubrir hay algunas, como las embajadas en India o Reino Unido, vacantes desde hace meses por la jubilación de sus anteriores titulares.