Palmeras en la Nieve: los Armas deberán diluir su capital en la naviera para salvar la empresa

La travesía para despejar el futuro de Naviera Armas es como la película de su propiedad, Palmeras en la Nieve, cuya trama se divide en dos tiempos: el presente y el pasado, donde cuenta un amor prohibido entre un peninsular (Mario Casas) y una guineanoecuatoriana (Berta Vázquez), una mujer bubi, antes de la independencia de Malabo.

El acuerdo de financiación de Naviera Armas por parte de la Sepi dibuja un escenario que modificará los términos de su deuda para extender sus vencimientos, de acuerdo con Puertos y Navieras, se capitalizará una parte sustancial de su deuda con 100 millones de euros de nueva liquidez de emergencia (Tramos A y B de la Línea Puente) y 70 millones de euros de nuevas líneas de circulante. Los accionistas actuales aportarán 40 millones de euros de nuevo dinero a través de una ampliación de capital que estará sujeta a cierta dilución de propiedad como resultado de la capitalización de la deuda.

Hay una teoría que habla de un acuerdo para la emisión de una nueva línea llamada ‘Buques’, dividida en una línea de crédito de 40 millones de euros y una línea de retiro diferido de 35 millones de euros para la mejora de la flota de embarcaciones (total de 46 millones de euros extraídos a la fecha).

Y hay un acuerdo con un grupo de dueños de bonos que representan aproximadamente el 72,2% de los pagarés de 2023 y 2024 para un nuevo crédito puente de disposición diferida de 185 millones de euros divididos en 43 millones de euros ya dispuestos y 142 millones de euros pendientes de giro.

De la cantidad no utilizada, 57 millones de euros se utilizarán para la liquidez de Naviera Armas, 25 millones de euros para respaldar nuevas líneas de capital circulante, «cerca de 60 millones de euros para refinanciar la línea de embarcaciones», señala Puertos y Navieras, que apostilla el acuerdo con Santander para dotar con 44 millones de euros en capital circulante a la empresa.