Moody’s no da tregua a Naviera Armas: puede ser una Caja Madrid marítima

La agencia de calificación de riesgo Moody’s confirmó este martes a Puertos928 que el rating de Naviera Armas y Bahía de las Isletas no levantan cabeza y que las mantiene al mismo nivel de países morosos como Angola o Surinam. Bahía de las Isletas pasa de Caa2, nivel especulativo, a Ca, que sigue presentado riesgos de impago. Moody’s también mantiene en el ostracismo la  calificación de Naviera Armas en perspectiva negativa. La venta a Grimaldi de líneas de negocio en el Mediterráneo apenas tiene impacto en la opinión de los analistas.

La revisión se realizó a través de un encuentro con la empresa naviera de Antonio Armas de revisión de cartera y por análisis internos celebrados el 1 de julio de 2021, es decir, sabiendo la venta a Grimaldi y la parálisis del negocio del Estrecho por la crisis diplomática entre Madrid y Rabat. Moody’s reevaluó la idoneidad de las calificaciones teniendo en cuenta lo que llama «metodología principal relevante, desarrollos recientes y una comparación del perfil financiero y operativo con calificaciones similares del sector». La revisión no involucró a un comité de calificación.

Los expertos interpretan que la empresa continúa con la estructura de capital insostenible sobre su potencial de ganancias, altos riesgos de reestructuración basados ​​en su valuación de deuda deprimida, así como su débil posición de liquidez. Además, también incorpora un alto grado de incertidumbre con respecto a los valores de recuperación para los deudores en una posible reestructuración. La perspectiva negativa reflejaría la alta probabilidad de un intercambio en dificultades o un incumplimiento en los próximos trimestres.

Sobre Bahía se Las Isletas, en la que se asienta el patrimonio de los dueños de Naviera Armas, Ca refleja que la compañía se encuentra actualmente en medio de un proceso de reestructuración de deuda, «incorporando también un alto grado de incertidumbre en cuanto a los valores de recuperación para los deudores», dijo un portavoz a Puertos928.

En agosto de 2020 Moody’s destacó la alta estructura de costo fijo de la compañía y la exposición inherente a la evolución del precio de los combustibles, así como a los riesgos de ejecución relacionados con la consecución de sinergias tras la adquisición de Trasmediterránea.

La calificación de bono basura se basaba entonces en el «alto apalancamiento de Naviera junto con un perfil de liquidez débil derivado de una generación» de FEL negativa y la dependencia de la venta de activos y el financiamiento bancario para mantener una liquidez adecuada aunque «estos factores están contrarrestados por la posición de mercado líder y defendible de la empresa»