MERE sondea Zona Franca de Gran Canaria y Gáldar por el puerto de Agaete

El grupo ruso Svetofor trabaja para aterrizar en España en los próximos meses con su cadena de supermercados MERE y se marca como objetivo abrir un centenar de establecimientos en cuatro años, bajo un modelo de tienda espartano, inspirado en lo que en sus inicios pudieron ser Lidl o Aldi. Para ello, sondea dos espacios como plataforma logística: Gáldar, por la cercanía al puerto de Agaete, y Zona Franca de Gran Canaria. Los asesores insulares no quieren cometer el error de instalarse primero en Tenerife como sí hizo en su día sus competidores Lidl y Mercadona por presiones nacionalistas hasta que el mercado demostró que el mercado útil en Canarias es el grancanario.

Una vez aterrice en Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña y parte de Andalucía, como zonas prioritarias para su expansión, vendrá Gran Canaria pero ya la cadena está en la búsqueda de suelo sin prisa pero sin pausa, indicaron este martes a Puertos928 fuentes empresariales. Aldi ya se encuentra en ese mismo proceso de obtención de licencias municipales.

La estrategia de Mere es clara: prometen ofrecer precios entre un 10 y un 20 % más bajos que sus competidores contrayendo al máximo los costes; eso incluirá vender producto directamente en palés, que sus tiendas apenas tengan personal y ya negocian con los proveedores para probar formatos más grandes si así consiguen vender más barato.

Fuentes del sector confirman que la apuesta de MERE supone ir a contracorriente en el mercado español, en el que en los últimos años la reforma para mejorar las tiendas ha concentrado la mayor parte de inversión de las cadenas de supermercados, tras detectar que el consumidor valoraba hacer la compra en un entorno atractivo, una vez superados los rigores de la crisis de 2008-2012.

El ejemplo más paradigmático es el de las dos grandes enseñas “hard discount” por excelencia, las alemanas Lidl y Aldi, que pasaron de establecimientos de pasillos estrechos, con los artículos colocados en cajas y palés, y sin apenas preocupación por la estética, a tiendas amplias, luminosas y con especial atención a la sección de frescos (fruta, verdura, carne, pescado y pan).

Es precisamente la preponderancia de los frescos una de las características más destacadas del consumidor español frente al de otros países europeos donde la alimentación envasada tiene mayor peso. “Queremos vender todo lo que nos deje un buen margen, en principio sí tenemos previsto vender frescos”, aseguran los responsables de MERE, que se encuentran en fase de negociación con proveedores para abastecer sus tiendas.

A priori, su plan no incluye venta “online” y tampoco la creación de una marca blanca específica, aunque no descartan que algunos fabricantes opten por vender sus productos en sus tiendas bajo nuevas enseñas “para justificar de alguna manera los menores precios”.

La firma prevé cerrar 2021 con entre 10 y 15 locales abiertos, y para 2025 confía en estar presente por todo el país con cerca de un centenar. Svetofor -controlado por la familia Schneider- se pone como meta a escala global ser uno de los 20 mayores distribuidores de alimentación del mundo en una década; para 2025, espera operar en todos los países de la UE.

La expansión por el continente arrancó en 2017 y ya ha abierto en Rumanía, Alemania, Polonia, Lituana y Ucrania, a lo que se suman planes para hacerlo también en Bulgaria, Italia y Grecia, entre otros. Su aterrizaje en España no está vinculado a la covid-19, ya que formalmente constituyeron una sociedad con sede en Barcelona, en febrero de 2020, para preparar el desembarco.