Medio siglo de Sovhispan en Canarias

La tradicional presencia de Canarias en el mercado pesquero generó que hace 50 años naciera Sovhispan, la empresa hispanosoviética que generó amores y odios en los puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. La Asociación Canaria de Cultura Marítima (Accumar) anunció este martes la celebración de unas jornadas en los dos puertos canarios en septiembre.

Y es que fue precisamente se creó el primer día de septiembre de 1971 en Santa Cruz de Tenerife tras un frío proceso de congelación de relaciones entre España y la URSS desde 1939. Tras la apertura en Tenerife se abrió la oficina en el puerto de Las Palmas, donde realmente estaba la parte industrial. Y es que la empresa terminó siendo un centro de encuentro de lo peor del KGB con lo peor de la industria financiera soviética de la época traficando con divisas en la costa occidental africana.

En el primer año de funcionamiento en Canarias entró en total 923 barcos rusos de los que 448 fueron en Santa Cruz de Tenerife y 475 en Las Palmas. Para realizar la operación, los soviéticos sacaron a colación a la empresa estatal Sovrybflot y pusieron al frente de ella en Canarias a Armenak Semiónovich Babáev. La otra parte era de la Compañía General de Tabacos de Filipinas, con sede en Barcelona, bajo el mando de Carlos de Sola y Ramó de Oca, suscribió el 20%. Suardíaz Chartering, con los Rafael Riva Suardíaz y Luis Martínez Hevia, se hizo con el 30%.

En 1981 Shovispan fue intervenida por el Gobierno de España con la empresa estatal Focoex por los líos políticos en los que entró su personal en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. España temía que los rusos empleasen a la empresa estatal soviética en una herramienta de entrada de fondos para generar inestabilidad en el país ante una negociación de entrada de Madrid en la OTAN. El consejero delegado de la empresa Yúriy Buchkov fue expulsado de España en marzo de 1981 por espía.

El Gobierno de UCD tomó con Focoex la participación de Suardiaz a través de Argentaria Banco Exterior de España. Se destituyó a los representantes rusos y se aplicó una orden que impedía invertir en otras entidades para forzar a la liquidación de filiales. A partir de ahí entró el Instituto Nacional de Fomento de la Exportación (INFE), adscrito al Ministerio de Economía y Comercio con el 60,606% y el Instituto Nacional de Industria 39,394% en 1985 el Instituto Nacional de Industria con el 15,758%.