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La nueva normalidad bendice a Astican a un año de la muerte de Germán Suárez




El presidente de astilleros Astican y Astander, Germán Carlos Suárez, tiene el reto de impulsar un nuevo modelo de negocio donde la innovación pase por abrir puertas y ventanas y dejar que entre aire fresco. El hijo y sucesor del prócer portuario de Canarias Germán Suárez, fallecido en mayo de 2019, defiende que el espíritu innovador de una empresa ha de impulsarlo y liderarlo el propietario, que también ha de velar para que éste se contagie a toda la plantilla. La nueva normalidad tras el coronavirus tiene un efecto positivo: la carrera por la reforma de cruceros que viene en camino.
«Nuestras empresas han de ser líquidas, para que cada vez que nos cambien de envase puedan adaptarse inmediata y perfectamente», sostuvo ya en un encuentro con empresarios en Madrid en 2019. A su juicio, las empresas familiares adopten nuevos modelos de gestión, ya que «captar talento con un César al frente de la empresa es muy difícil», y advierte de que se avecina un «segundo tsunami» de la digitalización empresarial, en este caso relacionado con los datos, que «será mucho peor que el primero».
En esa línea, la empresa tiene su apuesta en los cruceros. La crisis del coronavirus va a generar una carrera por adaptar buques a la nueva normalidad. Puertos del Estado tiene ya informes vinculantes positivos a los planes de expansión de Astican en el Puerto de La Luz y de Las Palmas, lo que permitirá al astillero reparar buques de hasta 320 metros de eslora en un nuevo dique seco y comenzar a ejecutar reformas interiores en cruceros. La pandemia, de un lado, hunde el negocio petrolero pero un nuevo dique permite entrar en la carrera por las reformas de barcos industriales de turismo.

Astican prevé invertir 35 millones de euros en la construcción de un dique seco en el que poder reparar buques de hasta 320 metros de eslora y, al mismo tiempo, empezar a trabajar en él en un sector novedoso para las islas, como son las reformas interiores de los cruceros que recalan en ellas al principio o al final de cada temporada. Son hoteles flotantes y, dada la experiencia de Canarias en el sector turístico, se trata de generar un nuevo nicho de mercado. El objetivo es poder tener la inversión con todos los trámites administrativos en un año. La declaración ambiental simplificada y las obras deben estar concluidas a finales de 2022.

A partir de 2023, Canarias contará con una nueva infraestructura, un dique seco anexo al muelle Este de Astican en el Puerto de la Luz de Las Palmas para la reparación naval. La compañía que lleva a cabo el proyecto, Astican Dry Dock, operativa en el marco de la Zona Especial Canaria (ZEC), prevé una inversión inicial de 35 millones de euros y estima que se podría doblar el actual número de empleos en el sector naval de Las Palmas. Se trata de un dique seco de diseño constructivo novedoso, con unas dimensiones interiores libres para trabajar de unos 320 metros de eslora por 46 metros de manga, que pretende dar respuesta a las necesidades del floreciente mercado de los cruceros que hay a nivel mundial y, en particular, a nivel de las islas como se puede ver desde hace años. .

Hay varios segmentos a los que se les va a dar servicio, pero uno de los más importantes es el de los cruceros. Hasta la fecha, Astican venía dando servicio de varada y reparaciones a un limitado número de buques de este sector que son los de menor tamaño. Con el nuevo dique, se podrá dar servicio a los grandes cruceros que vemos todas las semanas en los muelles de las islas. Desde Astican se apunta que «en nuestra opinión, supone un beneficio en múltiples aspectos. Será sin duda un atractivo para recalada de buques de estas dimensiones en el puerto, con los beneficios colaterales que para el puerto y la ciudad trae aparejado. Supondrá un foco de creación de empleo no solo para el astillero sino para la industria auxiliar que rodea a todo astillero. Impondrá inversión en nueva maquinaria, tecnología y en formación de especialistas en su manejo.

La facturación anual estimada antes del coronavirus era de 25 millones de euros con un efecto total inducido en la economía local de 3 veces dicha cifra. Astican sostiene que cada euro facturado por un astillero de reparaciones navales tiene un efecto multiplicador del triple en la economía local debido principalmente a cómo se organiza la estructura productiva de este sector. Astican no sería sin la industria auxiliar, ni ésta lo sería sin Astican. Sinergias con las empresas del sector naval, todas. Astican tiene que ser un motor de crecimiento para la industria local con la que siempre ha colaborado y ayudado en su desarrollo.


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