La nueva chapuza en Algeciras contra MSC

Un colectivo ecologista que se llama Agaden en Algeciras ha atacado a los dueños de Opcsa, MSC, y advertido con acudir a la Agencia Europea de Seguridad Marítima por supuesta emisiones excesivas de contaminación en este periodo de pandemia por coronavirus. Mediterranean Shipping Company es una de las empresas punteras en el negocio portuario de Canarias.

Los ecologistas atacan el papel de los buques MSC Febe, MSC Altamira y MSC Naomi. En esa zona pasan cada año 100.000 buques. El portavoz de Agaden-Ecologistas en Acción ha reclamado que MSC inste a sus jefes de tripulación que corrijan sus accesos al Estrecho de Gibraltar. Para hacer esta información Puertos928 no se ha  puesto en contacto con nadie de la empresa navieras y tampoco personal externo.

MSC lanzó un programa de SOT que utiliza algunos de los principales centros de transbordo del mundo como puestos de almacenamiento anticipados para ayudar a los transportistas a comenzar a mover los productos antes de la reanudación de la demanda, de manera eficiente y económica. manera efectiva. Entre ellos, la base de Opcsa en Las Palmas. Inicialmente enfocada en seis puntos estratégicos para satisfacer la recuperación de la demanda de carga de Asia, la iniciativa SOT de MSC ahora se extiende a más rutas comerciales con la adición de centros adicionales de transbordo como Freeport en Bahamas, Gioia Tauro en Italia, Klaipeda en Lituania y Las Palmas en España.

El ataque de los ecologistas se produce cuando la sociedad mundial está pendiente de la no interrupción de la cadena de suministro. En cualquier caso, Mediterranean Shipping Company, que mueve 21 millones de contenedores por año, emplea una combinación de las últimas tecnologías ecológicas y mayores economías de escala han ayudado a reducir los requisitos de energía con el tiempo. Las últimas incorporaciones de nueva construcción a la flota, lideradas por MSC Gülsün, el buque portacontenedores más grande del mundo, han introducido una nueva clase de transporte de contenedores sostenible, con la huella de carbono más baja por diseño, con 7,49 gramos de emisiones de CO2 para mover una tonelada de carga por cada milla náutica.

Para cumplir con una próxima regulación de combustible marino en 2020, el barco también está equipado con un sistema de limpieza de gases de escape híbrido aprobado por la OMI de la ONU y tiene la opción de cambiar a combustible con bajo contenido de azufre, o de adaptarse para gas natural licuado (GNL) en el futuro.