La importación de papas inglesas (y semillas también) cae un 76% en Las Palmas

La muerte del turismo del todo incluido desde hace un año arrastra a lo que comen los turistas y la población local. Las importaciones de papas frescas y procesadas se situaron un 76% menos que el año pasado, temporada hasta la fecha. Esto es algo esperado, dada la moderada demanda presente en los mercados debido a las medidas de bloqueo, lo que reduce el requisito de importación. Las importaciones de material procesado fueron históricamente bajas para enero, afectadas por la baja demanda interna y retrasos logísticos en los puertos.

Las tendencias del consumidor durante los períodos de bloqueo han favorecido las papas frescas para las comidas dado que no hay turismo, es decir, los canarios quieren papas cultivadas cerca de sus casas. Sobre las semillas para el cultivo de papas en Canarias también hay un desplome aunque no se ha cifrado desde el Reino Unido. Es decir: tampoco se estaría plantando al nivel que se esperaría.

Según la patronal de las empresas del sector en el Reino Unbido a todo ello es preciso añadir que «el comercio maritimo se ha visto reducido por problemas con los buques» en Canarias, . Este volumen total es 23,21Kt (-76%) menor que en enero de 2020. Las exportaciones de papas frescas han bajado un 31% en la temporada hasta la fecha (julio-enero) con respecto a 2019-2020. Las exportaciones británicas a Canarias de papa procesada también cayeron en enero a un mínimo histórico. En la temporada hasta diciembre, las cifras fueron superiores a la 2019/20, reforzadas por los fuertes niveles al inicio de la temporada.

El cierre de la hostelería local es la puntilla del negocio de los importadores. El presidente del Ejecutivo regional, Ángel Víctor Torres, ha recalcado que Canarias apostará por que se apliquen «restricciones duras» con el fin de bajar la incidencia acumulada de la covid-19. «Podemos arriesgar intentando adelantar el esparcimiento, pero Canarias apostará» por que se decreten «restricciones duras» porque se «quiere llegar bien al verano y a la temporada alta», de ahí que «querer disfrutar de noches de ocio» puede poner en riesgo todos los procedimientos que están en marcha para tratar de salir cuanto antes de esta crisis sanitaria.