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Juego de superpotencias desde el puerto de Las Palmas: Turquía ya tiene embajador




La llegada de capital turco en el puerto de Las Palmas no es casual. La presencia de Global Port Holding (GPH), el grupo que opta a desarrollar el negocio de terminales de cruceros con un volumen de negocio (entre sector público y privado del adjudicatario) de 120 millones de euros entre Las Palmas, Arrecife y Puerto del Rosario, es solamente un paso más de la escalada de la entrada del Turquía por hacerse fuerte en África occidental. En el puerto de Las Palmas entra de la mano de Socas Servicios Portuarios (SSP), el conglomerado canario que controla varios negocios regulados. ¿Exageración? Ankara está cambiando deliberadamente la influencia de Francia en África occidental y, para ello, se refuerza por la vía marítima desde Las Palmas. Turquía es el proveedor de decenas de drones a Marruecos para combatir al Polisario y vigilar ‘la pesca’ de las islas.

GPH forma parte de Global Ports Holding BV, filial holandesa de Global Investment Holdings, que cotiza en el mercado financiero de Estambul. Hace cinco años en Mauritania faenaban dos buques. Ahora hay aproximadamente 50 barcos que van de 50 a 60 metros de eslora. Ankara se refuerza en cooperación económica con Las Palmas siguiendo la estela del capital coreano, es decir, primero cultura. «Las compras de empresas canarias por capital turco y de Qatar se va a disparar en el puerto de Las Palmas, ahí las sociedades que tienen dificultades financieras tienen una oportunidad de oro para crecer, será imparable el río de dinero en efectivo comprando empresas de forma silenciosa», dijo este jueves a Puertos928 mediante un mensaje privado de correo un experto en inteligencia militar española en África occidental.

El grupo familiar canario al que se ha asociado Global Investment Holdings para las terminales controla estas concesiones en el puerto de Las Palmas: amarre y desamarre de barcos, limpieza de lámina de agua (sólido flotante), lucha contra la contaminación marina, suministro de agua potable por tierra, control y supervisión de barcos embargados, confiscados o abandonados. Con su participada Transvirgin realiza servicio de Marpol IV o reparaciones con Tecnavín. La empresa gestiona a sector privado servicios como el control de maletas o suministros a cruceros. La empresa insular es propietaria de una terminal de cruceros en la Península.

Si Global Investment Holdings gana el negocio de los cruceros en Las Palmas, que es construir y gestionar, la inversión turca en Canarias «se va a disparar en el ámbito portuario llegando a ser el país extranjero líder en inversión privada», dijo la misma fuente. Es cierto que al menos los turcos han establecido acuerdos con una corporación empresarial canaria dado que el otro operador, Pérez y Cía, iba de la mano de empresarios chilenos.

¿Casualidad? Hay 50 pesqueros turcos en Mauritania

Lo que se cocina desde Las Palmas se trata de una estrategia a largo plazo de Turquía hacia África, que Ankara comenzó a implementar hace 16 años y que posteriormente se convirtió en un verdadero objetivo ideológico y religioso. Los turcos han aprovechado la pandemia de Covid 19 para sembrar el entorno del puerto de Las Palmas de barcos de pesca espías, alguno de ellos han escapado de las autoridades marroquíes refugiándose en las aguas españolas de Canarias, otros han sido capturados en Marruecos por denuncias de sabotaje a otros pesqueros usando banderas falsas. El capital turco ha logrado de Mauritania una inédita licencia de pesca en Arguín (viene como ser construir un polígono industrial en el Roque Nublo) después de que Qatar intentara comprar una isla de la costa mauritana para montar una base militar en el Atlántico.

Las actividades de diversas fundaciones no estatales y organizaciones oficiales turcas están ya implantadas en África occidental. Entre ellas, por ejemplo, la Agencia de Cooperación y Coordinación de Turquía (TIKA), organismo que asigna subvenciones para la construcción de instalaciones de infraestructura. El Instituto Yunus Emre (YEE) brinda la oportunidad de estudiar el idioma turco para la población civil y se dedica a aumentar el reconocimiento, la autoridad y el prestigio de la república de Erdogan. La Fundación Maarif (TMV) ofrece servicios educativos y la Oficina de Asuntos Religiosos de Turquía (Diyanet) se dedica a actividades de educación confesional.

Con tales iniciativas, Ankara generalmente refuerza la imagen de un «país benefactor», y luego se utiliza invariablemente los lazos en los círculos empresariales. El Consejo de Relaciones Económicas Exteriores (DEIK) y la Asociación de Industriales y Empresarios Independientes (MUSIAD) ayudan a establecerlos. Con los contactos comerciales establecidos, los turcos continúan su expansión, ofreciendo cooperación militar-industrial.

El fracaso de la política de Francia en África y los recientes acontecimientos en Malí han iniciado un debate a gran escala sobre quién es el culpable del problema del vacío de seguridad en la región y cómo se abordará. Y mientras París hace declaraciones fuertes sobre Rusia, Ankara practica su juego en este tablero de ajedrez. Todo bajo el argumento de Turquía de apoyar la lucha contra el terrorismo en el territorio del estado africano.

Contrarrestar la influencia islámica

A lo largo de los años, Ankara ha aumentado sistemáticamente su influencia: ha ampliado el número de misiones diplomáticas en África, llevándolas de 12 a 43, y también ha trabajado en el desarrollo de lazos diversificados con los estados del Continente Negro. Los turcos aumentaron el comercio con países al sur del Sahara de 1.000 millones en 2002 a 8.000 millones en 2020. La totalidad de proyectos con una participación de capital turco en el continente ha alcanzado los 70.000 millones de dólares. Además, la república ha invertido más de 6.000 mil millones en la región.

Sin embargo, la economía no es la única herramienta para la expansión progresiva de los turcos. Ankara está exportando activamente su propia visión del Islam, cercana a la ideología de los Hermanos Musulmanes. Se ha convertido en el método preferido de utilizar el poder blando de Turquía en la región para contrarrestar la influencia islámica de Arabia Saudita.

A primera vista, todo esto puede parecer una asociación ad hoc entre Ankara y países africanos para obtener beneficios económicos. Sin embargo, de hecho, esto es parte de una política conservadora, cuyas raíces provienen de la ideología islamista del general retirado del ejército turco, el fundador de la empresa militar privada SADAT, Adnan Tanriverdi.


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