Ibarra mantiene el pulso al único motor que funciona de Canarias

La ruina del turismo no genera que la economía de Canarias esté del todo apagada. La actividad industrial del puerto de La Luz, logró mantener en 2020 su volumen de actividad y hasta incrementarlo levemente, un 0,08 %, pese a la crisis del Covid-19. El resto de recintos: sin novedad, cerraron 2020 con una bajada del 3,46 %.

La fiabilidad del puerto de Las Palmas alcanzó la cantidad de 1.033.486, subiendo un 2,65 % en comparación con 2019, cuando fue de 1.006.853. De ese total, un 951.826 se movió en el puerto de La Luz, que registró incluso un crecimiento respecto al año anterior del 3,5 % en dicho segmento de actividad, que, sin embargo, descendió en Puerto del Rosario un 18,51 % y en Arrecife un 22,16 %

El puerto de Arinaga, dispara su actividad un 10,69 % el pasado año y logra un movimiento de un buque cada 2,5 días. Luis Ibarra, presidente de esa autoridad provincial, alaba los aspectos positivos de su balance de 2020, argumentando que, «en el contexto estatal y mundial por el Covid, el comportamiento del puerto de Las Palmas es un caso de éxito» y hasta un «motivo de orgullo para la comunidad portuaria».

Además, afirma que «la trascendencia de las cifras del puerto de Las Palmas en un año tan complicado y con tanta incertidumbre a todos los niveles va más allá de sus muelles», porque se ha erigido, en palabras de Ibarra, en «noray seguro para otros puertos -que podrán amortiguar sus pérdidas con el aval del sistema-, para las economías locales y, en última instancia, para muchas familias canarias».