Ibarra logra para el puerto de Las Palmas la primera ‘fábrica’ mundial de pulpo

El presidente del Puerto de Las Palmas, Luis Ibarra, ha logrado que Pescanova se instale en el recinto por las potencialidades del negocio acuílola y las base de investigación que hay en Taliarte con la economía azul. Con el apoyo de la Zona Especial Canaria (ZEC) Nueva Pescanova criará pulpo de forma artificial tras disponer de una patente después de 32 años de investigación del Instituto Español de Oceanografía (Armada Española) para crear pulpo en cautividad. Se baraja empleo para 500 personas.

En 2019 el Grupo Nueva Pescanova logró en Tenerife cerrar el ciclo de reproducción del pulpo en acuicultura, después de décadas de investigación de distintos centros y empresas de todo el mundo. La compañía ha logrado que el pulpo nacido en acuicultura no solo llegue a su edad adulta sino que también comience a reproducirse en un entorno fuera de su hábitat natural. Y eso se trasladará ahora al comercio internacional desde Las Palmas. Una de las razones es que el puerto grancanario tiene empresas mundialmente reconocidas por su solvencia en comercialización de cefalópodos dada la tradicional cercanía al mercado marroquí, mauritano y Bissau.

En concreto, el equipo de investigadores de Pescanova ha estado trabajando con 50 pulpos nacidos en acuicultura en 2018, de la variedad pulpo común (Octopus vulgaris). Esta especie es la más consumida en España y se produce, sobre todo, en el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y en la zona de Mauritania. La investigación la inició el IEO logró la supervivencia de ejemplares juveniles nacidos en acuicultura y, una vez llegado a un acuerdo en exclusiva sobre la patente, Pescanova avanzó con la investigación en sus instalaciones. Los pulpos, de los que la mitad son hembras, han alcanzado la edad adulta y uno de ellos ha realizado ya una puesta de huevos, a los que estará cuidando hasta aproximadamente dentro de un mes, cuando eclosionarán y nacerán los pulpos.

Ricardo Tur, Investigador Principal de Cefalópodos de Pescanova, apunta que “el pulpo requiere unas condiciones marinas muy específicas para su desarrollo, como la disponibilidad de alimento y factores oceanográficos óptimos relacionados con la temperatura, la salinidad, las corrientes oceánicas y el bienestar del animal”. De hecho, la tasa de supervivencia de un pulpo salvaje es del 0,0001% mientras que, con los resultados que está obteniendo Pescanova hasta el momento, esta cifra se estima que se elevará al 50% en acuicultura.

La planta de Las Palmas es porque la compañía ahora debe continuar explorando opciones de cara a una futura comercialización del pulpo, como respuesta a la alta demanda a nivel internacional en los últimos años, lo que ha provocado una creciente escasez de pulpo salvaje y, por tanto, un problema de sostenibilidad del medio marino. «Continuaremos investigando en cómo seguir mejorando el bienestar de los pulpos, estudiando y replicando su hábitat natural, con la previsión de poder comenzar a comercializar pulpo de acuicultura a partir del año 2023», señala la empresa.

La compañía apuesta firmemente por la acuicultura en Canarias como método para reducir la presión sobre los caladeros y garantizar los recursos sostenibles, seguros, saludables y controlados, complementando a la pesca. De hecho, lleva décadas trabajando en el desarrollo eficiente de una pesca extractiva sostenible y el cultivo de diferentes especies, minimizando el impacto sobre el medio ambiente marino, siendo uno de los principales productores de rodaballo y langostino vannamei en el mundo.