Hamilton y HG: si tienes tejado de vidrio, no tires piedras al vecino

Lo dice el refrán: el que tiene el tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino. Es decir: quien tiene faltas censurables debe ser moderado en la crítica a los demás. Este refrán guarda relación con el personaje folclórico del Diablo Cojuelo, que en la novela homónima de Vélez de Guevara (1641) tiene la capacidad de levantar los tejados y ver lo que sucede en casa ajena. Desde este miércoles los irreconciliables Hidramar Group (autoexcluida del circuito patronal) y Hamilton y Cia (Fedeport) son vecinos.

Así, el representante del jefe del Estado en Canarias, Ángel Víctor Torres (PSOE), inaugura este miércoles las dependencias de Hamilton-Tecnavin (Somar Capital) aunque quien convoca es Transcoma, dueña de Hamilton. Es sobre la parcela que disputa en los tribunales Hidramar Group (HG) en los juzgados a la vista del procedimiento administrativo que tiene su origen en la ambigüedad que existía en la época del PP para ordenar el negocio territorial portuario.

Los nuevos vecinos catalanes de HG no han cerrado el episodio del control de esa parcela en los tribunales. La empresa de reparaciones navales de origen palmero reclama que no se limite su desarrollo de cara a inversiones comprometidas. E interpreta que Hamilton-Tecnavin formarían parte de una conspiración para frenar su crecimiento y generar competencia en reparaciones navales en el puerto de Las Palmas.

El sociólogo Alejandro Romero señala en su libro ‘Contubernios nacionales. Una panorámica ilustrada de las teorías de la conspiración de la derecha española (Akal, 2021)’ señala que «la posverdad no es simplemente mentira instrumental de toda la vida (…). Es necesario, además, que los receptores del embuste lo acepten y lo difundan a sabiendas de su falsedad, anteponiendo su militancia en la causa del embustero a la realidad de los hechos».

Efectos colaterales

Y es que en la época del PP, Cardona sería un socialcristiano en las filas conservadoras, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas otorgó este la concesión de un espacio de 8.076 metros cuadrados en el dique Reina Sofía a Hamilton-Tecnavin, a pesar de que los recursos presentados por Gramelcan y HG están en vía judicial. Hamilton ha renunciado a parte de esa operativa por la crisis derivada del Covid19.

La concesión de suelo público en el puerto de La Luz y de Las Palmas a la sociedad Hamilton y Cía y Tecnavin (UTE HAMTEC) se destinará a terminal polivalente en el Área Funcional 3, en el muelle Reina Sofía Tramo Sur. De la concesión de esa parcela ha derivado una escalada judicial que ha tocado a funcionarios que han tratado con ese expediente.

Cierto empleo

En febrero de 2020, un mes antes del inicio de la pandemia del Covid19, la UTE HAMTEC inició las obras de la Terminal Reina Sofía de la mano de Tecnavin. Lo que sale es una terminal que dispondrá de 300 metros cuadrados destinados a oficinas, 2 almacenes de 1.000 metros cuadrados cada uno y una zona para reparaciones navales y otros propósitos. De esta manera Hamilton y Cia se refuerza la presencia y vinculación de la compañía con la industria offshore ofertando una terminal logística y multipropósito, cosa que a HG no le habría parecido lógico de acuerdo con el recurso que mantiene en los tribunales.

La construcción de la terminal Reina Sofía, según Hamilton y Cia., “es el siguiente paso que permitirá dar un servicio integral al negocio offshore que actualmente se encuentra disperso en el recinto portuario”. Una vez terminada la obra, se prevé generar 15 puestos de trabajo directos y más de 50 indirectos.