¿Fusión ideal de Las Palmas? Evitar una Bankia portuaria y asociarse a Aberdeen y Cape Town

Este 2021 la Autoridad Portuaria de Las Palmas recibirá indicaciones de sondear un sistema integral de protección para ganar en tamaño y liderazgo. De momento los mensajes van a que se fusione con el puerto hermano de Santa Cruz de Tenerife pero eso lleva riesgos y en el sector financiero hay un ejemplo de qué no hacer: unirse a autoridades portuarias españolas. El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, no quiere más problemas y menos que el Ayuntamiento de Santa Cruz con el respaldo del PSOE de Tenerife se suba al monte. Pero hay alternativas de mayor calado que contarían con el respaldo empresarial: no fusionarse con nadie y establecer una alianza de base tecnológica con Aberdeen por las reparaciones navales y con Ciudad del Cabo para consolidar posiciones ante el aumento del peso de chinos y árabes en Dakar y Abidján.

Un giro de 180 grados que implicaría fumigar la dirección comercial y adoptar en persona la diplomacia económica. De todas formas, legalmente el puesto de director comercial del Puerto de Las Palmas no existe, es un invento de los periódicos vegetales para identificar fuentes. En Las Palmas el puerto tiene un único director que responde al jefe de un sistema presidencialista, que es lo que controla Luis Ibarra (PSOE) con el apoyo del empresariado y otros sectores sociales.

Y es que el riesgo que tiene Las Palmas es que una alianza debe pasar por evitar que se repita un sistema como Bankia en el ámbito financiero porque la derecha estibadora intentará aumentar su cuota de poder. La Autoridad Portuaria de Las Palmas tiene unos activos valorados en 804 millones de euros y mueve cada ejercicio 1.500 millones de euros de impacto real en la economía y dedicarse a gestionar un puerto como el de Santa Cruz de Tenerife solamente generaría una percepción de daño a la autoestima chicharrera.

La solución, más que fusionar autoridades portuarias, es unir productos de servicios de terminales y operar con plafaformas digitales en común. Y Las Palmas ya tiene un gran operador, Opcsa, propiedad de TIL, es decir Mediterranean Shipping Company y gobierno de Singapur. Las Palmas deberá complementar esfuerzos con puertos como Aberdeen y Ciudad del Cabo en Sudáfrica para generar un eje atlántico lógico y fuera de la Eurozona para evitar las miserias de la Macaronesia y las lismonas que Tánger permita a Algeciras y Sines. MSC ya tiene controladas terminales en Sines y Lomé además de Santos.

El puerto de Las Palmas puede marcar el ritmo al Gobierno central por dos razones: es rentable y tiene una estructura internacional líquida desde su creación desde hace 138 años. Líquida porque en la pandemia del Covid19 ha puesto de relieve una vez más que tiene velocidad para adaptarse a nuevas circunstancias del mercado. El modelo denominado que busca Bruselas es el que permite a los puertos que se fusionen mantener la personalidad jurídica y sus órganos de gobierno respectivos y el compromiso con sus territorios aunque contemplaría la integración operativa de servicios comunes, tecnología y marca, con redes comerciales complementarias. Además, permitirá mejorar la solvencia y poner en común los sistemas de riesgo y facilitar los accesos a los mercados.