La Sepi deja en el aire 100 millones a Naviera Armas por el desguace de ‘Trasme’ con Grimaldi

El desguace de Trasmediterránea no tiene encaje en el dibujo financiero para darle oxígeno en forma de 150 millones de euros a Navieras, según los primeros datos que manejan en la Sepi, la antigua INI. Vender Baleares a Grimaldi es dejar de controlar el 70% del negocio de ‘Trasme’ y cinco barcos rompe el principio básico del rescate que ofrece el Gobierno a empresas estratégicas. Este mes de abril se ha celebrado junta de accionistas de la empresa sin haber quedado claro qué horizonte le espera mientras se ha sabido que es en Luxemburgo donde se establecerá la dirección financiera de la compañía.

Hay un detalle importante: el acuerdo con Grimaldi no lo ha anunciado Naviera Armas, es cosa de Grimaldi, según ha podido constatar este martes Puertos928. Armas ha asentido con una serie de fotos publicadas pero formalmente en la Sepi no consta acuerdo alguno con los italianos. Si el fondo de la Sepi es para que España no pierda sectores estratégicos lo que no va a permitir la Sepi es rescatar para trocear. La deuda del grupo de es 800 millones de euros aunque en 2019 sus ingresos eran de 641 millones. el problema añadido es que un troceo significa un descenso del circulante. Los bonistas pueden colocar a un extranjero al frente de la dirección general de Armas una vez que Antonio Armas deje de ser presidente ejecutivo desde 2022.

De acuerdo con los datos que ha difundido Puertos y Navieras y recoge Puertos928 la venta a Grimaldi «pinta una solución rosa» y que el plan delata la existencia de «dinero bueno (ICO y Sepi) sobre malo para premiar una mala gestión», apostilla el diario portuario. A todo ello, un detalle, «Antonio Armas el mayor accionista del grupo Armas, ha llevado diversas negociaciones paralelas sobre la financiación y dirección de la compañía».

La publicación peninsular señala que «evidentemente se necesitará menos deuda y capitalización de los bonistas si entran de 200 a 300 millones de euros de Grimaldi, cosa dudosa en tiempo, pero también se cambian totalmente las estimaciones de Ebitda del grupo, y sobre todo el ámbito competencial al abrirse la veda del resto de competidores.