El PSOE sale al rescate del Registro de Buques de Canarias

El PSOE y sus socios nacionalistas en las Cortes han salido en rescate del Registro de Buques de Canarias (Rebeca) para que no muera por inacción y falta de promoción internacional. Para ello, se ha iniciado una modificación del REF desde la Ley de 19/94. Lo que se busca es adaptar el marco canario a nuevos yacimientos de competencia como Marruecos o el Reino Unido tras su salida de la UE.

España tiene el litoral más extenso de todos los países de la Unión Europea (8.000 km.) y ofrece una posición estratégica para la comunicación entre continentes y mares, al estar ubicada entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. El sistema Rebeca demanda unos requisitos de nacionalidad específicos para el capitán, el primer oficial y el resto de la tripulación y además regula de manera muy extensiva lo que se considera como tripulación mínima de seguridad para que un buque pueda hacerse a la mar.

La Normativa Laboral y de Seguridad Social aplicable a trabajadores no nacionales se
regirá por la legislación a la que libremente se sometan las partes, siempre que sea respetuosa con la emanada de la OIT y en defecto de pacto por la legislación española en la materia. Otra de las características importantes del Rebeca es que las navieras con barcos inscritos en él gozan de importantes ventajas fiscales en los diversos impuesto y tasas que están obligados a liquidar.

A 31 de julio de 2020, la flota mercante española estaba compuesta por 216 (110 matriculados bajo bandera española) buques con 5.007.712 de arqueo bruto (GT) y 4.823.126 de tonelaje de peso muerto. En los últimos años, los puertos españoles han alcanzado récords históricos en términos de tráfico de mercancías con más de 500 millones de toneladas (564.607.618 en 2019) y más de 37 millones de pasajeros transportados (37.338.914 en 2019). Más de 2.500 personas trabajan en la administración marítima española.

Más recientemente, la industria del transporte marítimo ha asumido las regulaciones ambientales más estrictas como su propio desafío. En 2017, entró en vigor el Convenio para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques de 2004 (el Convenio sobre la gestión del agua de lastre).

Una nueva regla introducida por la Organización Marítima Internacional (OMI), conocida como OMI 2020, entró en vigor el 1 de enero de 2020. Esta regla obliga a los buques a utilizar fueloil con un contenido máximo de azufre del 0,5 por ciento en masa en comparación con el anterior. límite del 3,5 por ciento como medida para reducir las emisiones de óxido de azufre, sustancia que contribuye a la contaminación ambiental y la destrucción de la capa de ozono. Esta nueva regla se hizo obligatoria a raíz de una enmienda al Anexo VI del Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques (MARPOL).

A pesar de la crisis del Covid-19 y de las dificultades que conllevó, entre 2020 y 2021 se construirán ocho nuevos barcos que llevarán el tonelaje de la flota controlada española a más de 5,2 millones de GT.

El sector privado español de la construcción naval se dedica principalmente a la exportación. Tiene una excelente reputación internacional gracias a la calidad y tradición de la construcción, y garantiza altos estándares en buques de alta sofisticación tecnológica, como los que brindan soporte a plataformas petrolíferas en alta mar, buques de investigación oceanográfica y buques factoría. En 2019, España fue el segundo país constructor naval de la Unión Europea, ligeramente por detrás de los Países Bajos, y el noveno del mundo. La actividad de la construcción naval en España se concentra en las áreas industriales de Galicia, Asturias y País Vasco.

No obstante, 2018 trajo malas noticias para el sector de la construcción naval español. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sostuvo que la Comisión Europea tenía razón al afirmar que el sistema de arrendamiento fiscal español representaba una ayuda estatal ilegal.

Vela

La vela es también un sector empresarial importante en España. En 2018, el mercado de la navegación a vela aumentó un 3,3% con 5.545 nuevos registros, de los cuales 4.034 fueron embarcaciones destinadas a uso privado. 8 Si bien las cifras son positivas, el incremento es menor que en 2017. El mercado chárter evidencia esta tendencia. En 2018 se registraron 1.508 matriculaciones, lo que supone una disminución del 6,5% en relación con 2017. Estas cifras muestran una estabilización del mercado.

Hubo un aumento del 9,65 por ciento en los registros de embarcaciones de recreo en 2019 (6.080) en comparación con 2018 (5.545). Del total de matriculaciones, 4.518 correspondieron a embarcaciones destinadas a uso privado, mientras que el mercado de fletamento registró 1.562 matriculaciones, un 3,58% más que el año anterior. Esto refleja un nuevo dinamismo en un mercado que experimentó una caída del 6,5% en 2018.