El modelo de negocio de Astican, clave en la formación de directivos

A medida que las empresas continúan navegando por las dificultades económicas y relacionadas con la salud de la crisis de COVID-19, los futuros líderes esperan ocho fuerzas clave para dar forma a los negocios en el futuro. A nivel mundial, 2020 ha sido un año como ningún otro. La pandemia ha cobrado un costo humano y económico casi indescriptible, desestabilizando vidas y medios de subsistencia y cambiando casi todos los aspectos de la forma en que trabajamos y vivimos.

El negocio de la reparación y mantenimiento naval Astican ha sido objeto de seguimiento por parte de un grupo de estudiantes del Master in International Managenent (MIM) de ICADE Business School de la Universidad de Comillas, donde estudió Ana Suárez y Germán Suárez Calvo, reconocida en el ranking CYD de 2020 entre las universidades españolas líderes en rendimiento. Un hecho que se ha llevado a cabo de la mano de la Zona Especial Canaria (ZEC).

Astican ha servido de base para que los futuros directivos de empresas comprendan los ocho ejes que se espera que remodelen el panorama empresarial posterior a la pandemia, en 2021: aceleración de la digitalización y la innovación, cooperación en apoyo a la inversión, compromiso y reinvención de la asistencia sanitaria, mayor equilibrio entre los objetivos sociales y económicos, impulsar una recuperación económica verde, redefinición del trabajo ante puertos geopolítica cambiante y flujos internacionales movimiento hacia una mayor resiliencia y eficiencia.

La pregunta entre los estudiantes: ¿Cómo afectará la aceleración de la digitalización y la innovación al futuro del trabajo? No se sabe a ciencia cierta aunque la rápida digitalización de empresas a consumidor (B2C) es obvia, mucho de lo que va a suceder ahora está en la parte de empresa a empresa (B2B). La acelerada digitalización y automatización de los procesos B2B, la fabricación y la forma en que se llevan a cabo los negocios entre bastidores cambiarán profundamente la naturaleza misma del trabajo.

Aunque, en última instancia, la digitalización y la innovación generarán más puestos de trabajo, los líderes deben esperar una transición accidentada hacia el crecimiento del empleo porque la pandemia ha afectado a muchos de los puestos de trabajo que pensamos que podrían ayudar en la transición de la automatización. Otro punto que vale la pena señalar es que hemos descubierto que solo el 20 por ciento de los trabajos se pueden realizar de una manera más productiva de forma remota.

Durante esta pandemia, las empresas se han enfrentado a problemas medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) muy reales y han tenido que dar un paso al frente y desempeñar un papel. Este año también ha demostrado que un propósito auténtico incrustado en la organización puede ser una fuente de resiliencia y ventaja competitiva. Existe un reconocimiento cada vez mayor de que perseguir los objetivos de ESG, que durante mucho tiempo se consideraron algo bueno para las empresas, ahora es una necesidad económica. A medida que las empresas se reconstruyen, existe la oportunidad de realizar grandes mejoras en las áreas de diversidad, inclusión e igualdad de trato de sus empleados.