El club ingles de Las Palmas admitirá socios sahararuis

El Club Británico de Las Palmas habría decidido comenzar a obrar como lo hacen los saharauis: contraprogramando las ideas de los demás. Tras décadas de apatía y de fuera de cobertura de la agenda institucional de Canarias ha aprovechado que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria va a dedicar a la influencia portuaria grancanaria en el Reino Unido como eje de las fiestas fundacionales de junio para construir su propia burbuja.

Desde este miércoles celebra un foro de historia inglesa en la ciudad portuaria. El movimiento ha sido interpretado, aunque no se declare oficialmente, como una agresión a los funcionarios en Cultura que llevan trabajando en este operativo desde el mes de enero pasado.

El espacio, bloqueado por inmovilistas que viven de aplicar una cultura victoriana propia y cada dos frases hablan de cierta presencia familiar en el Reino Unido hace muchas décadas, ha sido incapaz de rendir homenaje  a la comunidad británica por el fallecimiento del príncipe Felipe de Edimburgo pero sí hay tiempo para hablar de la influencia británica en Las Palmas después de casi una década de inmovilismo industrial con el catedrático José Miguel Pérez como ponente justo cuando el Ayuntamiento organiza con sigilo actividades para el mes de junio.

Desde abril de 2012 la Junta Directiva del British Club de Las Palmas de Gran Canaria tiene como presidente a Diego Cambreleng Roca, vicepresidente Alberto Cabré León y vocal Mari Carmen Corral Curiá. El apellido Cambreleng llegaría a Canarias desde Malta. La colonia de malteses, de ahí el nombre de la calle que hay en la ciudad de Las Palmas, tendría a su vez procedencia árabe de la zona libia de Misurata.

Alexis D. Brito González, profesor de la ULPGC, detalla que los malteses en Las Palmas eran un como vendedores de productos basados «en la mala y pobre calidad de los artículos que venden». «Ya en 1764, la Audiencia de Canarias manda una provisión a petición del fiscal para corregir los abusos del comercio que realizan los malteses, que introducen géneros de Levante, la mayor parte defectuosos no sólo en calidad de las sedas sino en su ancho, ordenando que se le remitan los expedientes que haya sobre este tema». Apellidos como los Grech, Farrugia, Inglott o Sortino fueron muy populares en Las Palmas el siglo XIX . Hay una rama de los Cambreleng que viene de Países Bajos y que se instaló en Tacoronte (Tenerife) desde el año 1700 como el general Elicio Cambreleng Bérriz. David Bramwell dejó la presidencia tras nueve años y Nicolás Díaz–Saavedra de Morales estuvo 25 años de vicepresidente.

Según los datos de ‘Chamberlay of Tancarville’ de by J.R. Planché, y publicado en 1874 por Fred L. Curry, hay datos de la existencia del apellido Cambreleng de una rama procedente desde el año 1500 Chamberlaine o Chamberlaen. El original llegó a Holanda desde Italia y Malta con otros apellidos como Camerlenghi, Ciamberlini, Camerlingo, Camerlengo, Camerlinghi, Ciamberbellani, Ciamberlani, y en Alemania los Kammerling. En Finlandia es el apellido Camerlynk.