Editorial: el búnker de la Fundación Puertos Las Palmas acelera su final

La junta que dirige la Fundación Puertos de Las Palmas terminará el mes de abril sucumbiendo tras las investigaciones hechas por Puertos928 sobre la gestión opaca practicada solamente desde 2015. A lo largo del último mes de marzo algunos killers egipcios con intereses en mantener opaco todo el sistema han ejecutado hasta siete ataques informáticos y coacciones con funcionarios a periodistas.

El calendario siempre avanza y siempre gana. Es ley de vida. Como también es ley de vida que cuando se abusa del tiempo, éste dé muchas oportunidades a faraones, emperadores y jefes de tribu del West África para creerse ‘padredioses’ eternos, para hacer y deshacer a capricho lo que otras leyes, las de nuestro Estado de Derecho, señalan como irregulares o ilegales. En Puertos928 llevamos meses siguiendo los rastros de la gestión del búnker de la Fundación Puertos, y les podemos asegurar que algo está agitando sus cimientos, ya sean nuestras pesquisas periodísticas o el caer constante de los granos en el reloj de arena de su gerente.

La jubilación del gerente, Galván Montesdeoca, anunciada para el pasado verano, deja tras de sí un vacío total: una gestión basada en humo. Los últimos datos oficiales que tenemos en nuestro poder sobre empresas gestoras de eventos y empresas de altos vueltos puede provocar un inicio de pesquisas en otros niveles. El reloj de arena egipcio apenas tiene ya granos porque el cristal está roto.

Durante 2020, Puertos928 publicó una serie de artículos que pusieron de manifiesto las actividades presuntamente irregulares que han desplegado en la que se define como brazo de comercio exterior del Puerto de Las Palmas. Es el primer gran caso de opacidad informativa que afectaría de forma institucional a empresas y otras instituciones que forman parte del patronato de la entidad y que firman sus cuentas anuales.

A partir de esos datos, Puertos928 se ha convertido en el medio que se atrevió a poner negro sobre blanco los casos de opacidad que afectaban a un gobierno de la fundación portuaria que había regido los destinos de la institución sin control político. Aunque este hecho no guste a otros medios o a algunos funcionarios, lo cierto es que Puertods928 ha macado a partir de esas fechas la agenda política del país portuario. Las investigaciones periodísticas llevadas a cabo por el periódico revelaron hechos gravísimos que siempre fueron negados con rotundidad por sus protagonistas.

La «teoría de la conspiración», utilizada de forma discrecional cada vez que el periódico destapaba algún escándalo, no cuestiona los hechos, sino que se limita a hacer un juicio de intenciones sobre los inconfesables fines de los profesionales que han llevado a cabo el trabajo.

Lo que ha ocurrido con la Fundación Bunker, probablemente el ejemplo más claro de la tenacidad periodística que se haya dado en el negocio portuario desde hace muchos años. Mientras otros periodistas, seguro que bienintencionados, se dedicaban a averiguar de dónde obtenía Puertos928 sus informaciones, en este periódico se ha trabajado pensando en los lectores, en el interés del público. A pesar de la enorme fuerza de nuestros competidores y de sus esfuerzos por cuestionar la credibilidad del periódico, el público ha seguido confiando en que -a pesar de nuestros errores- decimos la verdad.