¿Dónde andan los que apoyaban a Fairplay Towage en el puerto de Las Palmas?

Cuentan las crónicas de la época que la defensa de Breda llegó a ser heroica, pero la guarnición tuvo que rendirse y levantar la bandera. Justino de Nassau capituló el 5 de junio de 1625. Fue una capitulación que el ejército español reconoció como tal, admirando en su enemigo la valentía de los asediados. Por estas razones permitió que la guarnición saliera formada en orden militar con sus banderas al frente. Los generales españoles dieron la orden de que los vencidos fueran rigurosamente respetados y tratados con dignidad. La llegada de Fairplay Towage al puerto de Las Palmas cumple un ejercicio y coincidió con el inicio del confinamiento. Desde la Cámara de Las Palmas a empresas consignatarias han salido quemados por defender la ruptura del mercado a Boluda Towage. El caso de la Cámara de Las Palmas es el más sangrante porque siempre llamó la atención su defensa de la libertad de comercio en el puerto de Las Palmas cuando en el caso del negocio del frío ha mantenido un silencio desigual.

La ambigüedad de la empresa alemana y no dejarse asesorar por los técnicos isleños ha generado un esperpento que ha quemado hasta a los funcionarios, que debieron pedir el amparo de la Autoridad Portuaria de Las Palmas por las presiones que sufrían. Los perjudicados: empleados canarios altamente cualificados que han debido recomponer su agenda laboral creyendo que existía algo de futuro en la competencia. El dibujo de la llegada de Fairplay Towage Group se hizo tras intentar entrar en el negocio en Huelva. La filial española del grupo alemán Fairplay Towage Group, Odiel Towage, se quería sumar como nuevo operador en el Puerto de La Luz y de Las Palmas con una flota de cuatro remolcadores y que prevía usar como sede para operaciones con África. Con base en Tenerife el calvario se desarrolló con cuatro remolcadores Fairplay, el Nublo de mayor capacidad, el Bandama y Bentayga de menor tamaño, y el Tamadaba, el «más nuevo de la compañía, de 2018», decía la empresa.

Ahora están en Holanda los Fairplay Tamadaba, tiene capacidad para 75 toneladas de tiro, mientras el Nublo, de 2016, tiene capacidad de 77 toneladas de tiro, los Fairplay Tamadaba y Bentayga con capacidad de 55 toneladas de tiro. Con el PP en 2018 este grupo comenzó los trámites para lograr la licencia, que tras dos años se hizo efectiva en el Puerto de Las Palmas el 15 de marzo del Año I de Confinamiento popr Covid19, esperaba atender a clientes sembrando entre algunos operadores la esperanza de una competencia que se ha ido al traste por no dejar en manos insulares el negocio una vesz hecha la parte más compleja: los trámites. Fairplay decía en 2020 que tenía el objetivo de contar con remolcadores en Lanzarote y Fuerteventura, así como usar el Puerto de La Luz como base de operaciones para trabajar con ciudades africanas como Mauritania y Senegal, «de gran interés» porque las islas Canarias estaban «muy bien situadas» de cara al continente africano lo que es «un negocio muy interesante» para el grupo. Un farol para frenar a Boluda en el norte de Europa.

Barullo

Después de todo ese barullo, un juzgado admitió a trámite la querella presentada por el grupo Boluda contra el expresidente de Puertos del Estado José Llorca y otros cinco directivos y funcionarios de ese organismo y de la Autoridad Portuaria de Las Palmas por autorizar un segundo operador en el servicio de remolcadores del puerto de La Luz. La querella ha sido impulsada por la empresa Remolcadores y Barcazas de Las Palmas (Rebapa), que sostiene que en proceso por el que se permitió a la compañía Odiel Towage operar en La Luz se cometieron delitos de prevaricación, infidelidad en la custodia de documentos y malversación de fondos públicos. En un auto el Juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas de Gran Canaria resume así cuál es la tesis de los querellantes: consideran que, «con la finalidad de facilitar una mayor competencia en la prestación de algunos servicios portuarios, todos los querellados (…) han maniobrado o manipulado la tramitación de unos expedientes administrativos para favorecer a la entidad Odiel Towage».

«Hasta el punto», añaden los denunciantes, «de haber conseguido introducir un segundo operador, precisamente Odiel Towege, pero en unas condiciones desleales y discriminatorias, que inducen a pensar que hay otros intereses detrás que son los que les han impulsado a actuar como lo han hecho». Desde el punto de vista de Rebapa, el expresidente de Puertos del Estado incumplió de forma «deliberada» la ley que regula estas instalaciones para favorecer a Odiel Towage. Y lo mismo reprocha al anterior director de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Salvador Capella. En concreto, Rebapa sostiene que se manipularon los pliegos de condiciones y que se permitió a Odiel Towage operar solo con cuatro remolcadores en el puerto de La Luz, sin servicio en otros puertos. Y ello a pesar de que, según su interpretación de la normativa, para darle esa licencia de operador Odiel Towage debía cubrir todos los puertos de la provincia con un mínimo de nueve remolcadores, repartidos de esta manera: seis en La Luz, uno para Arinaga-Salineras (Gran Canaria), uno para Arrecife y otro para Puerto del Rosario.