Crónica de elecciones en Asocelpa: el cañón Bertha de Jaime Cabrera

Al grito de “juro por Dios que jamás volveré a pasar hambre” Jaime Cabrera del Pino se proclamó esta semana presidente de los empresarios portuarios que más saben cómo funciona el negocio marítimo de Las Palmas. Sobre el caldo de cultivo de su junta directiva está la nueva clase que asienta su dominio en una Asocelpa que no tiene nada que envidiar a la misma que formaba parte la beautiful people, cuando la Asociación Patronal de Consignatarios de Buques de Las Palmas (APCBLP) era un cañón Bertha de empresas asociadas con apellidos como las de Salvador Cuyás, Miguel Curbelo y Cía., o Juan Bordes Claveríe. Los poderes periféricos del puerto de Las Palmas han decidido romper la baraja, convencidos de poder jugar en sus jurisdicciones el mismo bonito juego que en la Autoridad Portuaria practican los ricos del lugar

De los Emilio Ley Arata, Carlos F. Shoop, Arturo Henderson Davies, Eduardo Fisher, Gerardo Miller, Camilo Martinón Nava, de Bautista y Martinón  de 1925 hasta llegar en 2021 a los Jaime Cabrera, Moreno, López, García-Reboredo, la clase de Álvarez, la mano de hierro de Gabriela Esquivel, el equilibrista Naranjo, Perdomo y demás familia. Es decir: este cuadro de dirigentes debe ser ejemplar en cuanto a las formas y fondo, marcar agenda desde la ética y respeto al pasado. Que cada paso que den sea para hacer constatar que la periferia portuaria es capaz de coger el testigo de una economía destrozada porque se puso a depender mucho del turismo y se olvidó de su pulmón: el puerto de Las Palmas.

Y es que esta es la Asocelpa que en 2021 prolonga su actividad convencida de que el bienestar económico portuario va a actuar de bálsamo de fierabrás capaz de superar el manto de silencio de unas elites del pasado que habían renunciado a cualquier proyecto de regeneración democrática en beneficio de sus bolsillos.  Ya dijo Churchill que si “el defecto inherente del capitalismo es el reparto desigual del beneficio, el beneficio inherente del socialismo es el reparto equitativo de la miseria”.

Al final, fue elegido por aclamación nuevo presidente de Asocelpa al ser el único candidato que se presentó a la presidencia de la patronal más veterana del puerto de Las Palmas. Francisco Naranjo, Gabriela Esquivel y Héctor Perdomo entran según el acta recogida por el nuevo secretario Alejandro García-Reboredo. A Cabrera le corresponde generar la autoestima necesaria a cuatro años de cumplir el primer centenario de Asocelpa.

Los grandes problemas unen esfuerzos para reducir daños y ayudar a los afectados. Cuando se creó la Asocelpa de 1925 estas islas salían de una pandemia. Y de aquello se aprendió una cosa que el ejecutivo de Naviera Armas debe saber: las palabras recientes de Daniel Rodrik, profesor de Economía Política en Harvard: «la crisis parece haber puesto aún más de relieve las características dominantes de la política de cada país. En efecto, los países se han convertido en versiones exageradas de sí mismos, lo que sugiere que tal vez no sea el punto de inflexión global que muchos auguraban tanto en lo político como en lo económico».