Reparaciones navales en Las Palmas: Luisa Ramos, un año al frente de ARN

Este junio se cumple un año de la toma de control de la Asociación de Reparaciones Navales (ARN) de Las Palmas (Femepa) de Luisa Ramos, ejecutiva de Astican que sustituyó a Vicente Marrero cuando el barril de crudo estaba a 35,78 euros y apenas había en las islas conexiones aéreas, clave para que los técnicos de plataformas pudieran venir a Las Palmas a hacer seguimiento de sus procesos. En junio de 2021 el barril de petróleo, que tiene 156 litros de combustible, alcanza ya los 57,66 euros y tímidamente comienzan a establecerse una cierta normalidad en el transporte aéreo aunque apenas hay demanda.

La necesidad se ha convertido en virtud y en el puerto de Las Palmas los dos astilleros que forman parte de ARN y del Clúster Marítimo de Canarias han reseteado sus procesos digitales, incorporado técnicas virtuales de trabajo y hasta eliminado el papel en sus operaciones cotidianas. La pandemia permite a los astilleros de Las Palmas ofrecer un alcance completo de trabajo que incluye escaneo 3D, diseño conceptual, ingeniería de detalle e instalaciones previas virtuales. El resultado es que no hay astilleros más digitalizados desde Ciudad del Cabo a Aberdeen que los de Las Palmas.

En Las Palmas las reparaciones navales se concentran en 37 empresas. Astican tiene 257.402 metros cuadrados. Zamakona con sus filiales CCB Zamakona, Napesca, Repnaval y Asinaval maneja una actividad de 144.891 metros cuadrados. El asunto es que tras la pandemia quizás haya que ampliar espacios.

Nuevos retos del sector

Astican y Zamakona han fusionado su estrategia de captación de fondos europeos y concurren con Navantia a aportar soluciones al nuevo ciclo que se inicia con el hidrógeno verde y la implantación de la eólica marina. La agenda de Ramos en este proceso se ha basado en facilitar la adaptación al nuevo ciclo para que Las Palmas no se quede descolgada de mercados con los que compite en resto de España así como Portugal, Irlanda y Escocia.

En ARN la palabra que más se usa desde 2020 es «disrupción». El virus ha obligado a los astilleros a repensar sus operaciones e interacciones. Astican y Zamakona por ejemplo, han estado operativos durante la pandemia y acredita las medidas preventivas tomadas temprano para prevenir un brote entre su fuerza laboral.

En este primer año de presidencia de ARN la entidad ha impulsado que se implemente una política de entrada muy estricta astilleros para los contratistas externos, representantes de tecnología e incluso clientes. Todo se hizo de inmediato. Fueron agresivos desde el principio en el control del acceso a a los espacios que en el caso de Zamakona y Astican fueron los primeros astilleros de España en certificarse y adelantarse a cualquier tipo de curva de brote.

Servicios esenciales

Este año, los proyectos de reparación y mantenimiento completados por Astican en Las Palmas fueron más importantes que nunca, ya que muchos de los barcos fueron necesarios para transportar bienes y materiales críticos para combatir el virus. Los astilleros de Las Palmas fueron designados lugares de trabajo críticos con la salud de los empleados salvaguardada a través de múltiples medidas que incluyó limpiezas diarias frecuentes de áreas de alto tráfico, distanciamiento social y prohibición de casi todos los viajes.

La plataforma de Astican también se consideró un servicio esencial, ya que mantuvo reparaciones de buques de alta velocidad y Zamakona ha atendido a embarcaciones de emergencia. Zamakona ha continuado operaciones durante la pandemia para mantener su rol de apoyo de defensa y transporte comercial, adoptando todas las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias canarias para minimizar el riesgo de contagio por COVID-19. El astillero ofrece servicios de reparación, mantenimiento, conversión y modernización para una variedad de embarcaciones y planea ampliar la capacidad de operaciones para la eólica flotante sin perder de vista las operaciones africanas.

Otro segmento activo de los socios de ARN durante la pandemia ha sido el de la modernización de los barcos de pesca, incluida la mejora de los sistemas de control y navegación de puentes y módulos de alojamiento prefabricados para facilitar el montaje y desmontaje. Esto se suma al análisis y las mejoras de los sistemas eléctricos e hidráulicos para aumentar el rendimiento y minimizar el consumo de combustible.

Junta directiva de la pandemia

En este año Ramos ha debido organizar la junta directiva sin apenas tiempo para reaccionar por la crisis generada por la pandemia. En este proceso ha estado trabajando de la mano de sus vicepresidentes Borja Garaygordobil, de Zamakona, y David González Pérez, de Globe.

La junta directiva de ARN tiene como vocales a Felipe del Rosario (FEROHER), Carlos Rodríguez Hernández (RODRITOL), Carmelo Cruz Betancor (CARCRUNE), César Díez Correa (ETS), Diego Delgado Martín (DELSAN), Rafael García Cabrera (Atlantic Engineering Support), Guillermo Ramos (T. Navales Pesquero), Javier Pérez Cabrera (Metal Welding), Jorge Moreno Roque (SAMPER), Manuel Calderín Aguilar (Canary Ship Support), Roberto Santiago Díaz (TRASUNAVAL), Roberto Santiago Pérez (CARENADOS), Silvia López Salazar (Armando López), Vicente Toledo Medina (GUANCHIA), Yaiza de la Mora (SACSA) y de tesorero a Vicente Marrero. Como vocales suplentes forman parte de ARN Emilio Miranda Iglesias (Contratas Metalúrgicas), Pedro Loro González (Rep. Navales Tiburón), Miguel Palma Comas (TMB), Ángel Mario Brito Dávila (GASIMSA) y Cristóbal Álamo Mirabal (Talleres Faro).